El título de este artículo podría ser también el de un bonito cuento, pero, afortunadamente, no es así, pues no exageramos al decir que el ajo es una planta con muchas propiedades muy buenas.
Durante el siglo XVI era casi infalible encontrar en las casas un pequeño cordel atado al techo del cual colgaba una bolsita cuyo contenido estaba destinado a ahuyentar vampiros y malos espíritus.
Los primeros médicos de la antigua Grecia lo machacaban para curar infecciones. El novelista francés Honorato de Balsac, un formidable gastrónomo, recomendaba que todos en la cocina debieran tener una generosa untada de ajo.
Desde los primeros días de la historia del hombre, el ajo ha sido un protagonista en diferente forma. Este bulbo aromático, al que muchos se refieren como el más universal de los condimentos, puede encontrarse en las cocinas de los cinco continentes.
Puede combinarse con cualquier tipo de cocina, aunque son los europeos quienes mayor uso hacen de él. A ello hay que agregar sus cualidades medicinales como una ventaja más.
Estudios recientes han demostradoque el ajo puede ser efectivo en el tratamiento de una variedad de enfermedades, incluyendo la artritis, el reumatismo y la hipertensión arterial. Al estimular el sistema circulatorio, el ajo puede aminorar otras irritaciones cutáneas.
Otra cualidad extraordinaria de este bulbo aromático es que tiene la particularidad de desinfectar y su efectividad es 50 veces mayor que la del alcohol de 90 grados Gay Lussac, haciéndolo altamente, pero con el beneficio adicional de no provocar reacciones alérgicas.
Beldades egipcias como Nefertitis y Cleopatra, frecuentemente aplicaban ajo triturado a sus caras, para limpiar su cutis y estimular la circulación. Las bellezas romanas de la época de los césares, aplicaban el jugo del ajo en sus cabellos en busca de resplandor y brillo.
En la actualidad, la cosmetología moderna también está incluyendo ajo en sus productos. Se ha mostrado que el ajo es muy efectivo para reforzar y endurecer las uñas débiles.
La medicina naturista ha incorporado el ajo a su arsenal de medicamentos, especialmente para el tratamiento de problemas respiratorios y para combatir la anemia y la influenza.
Aunque todavía falta un largo trecho por recorrer en lo que a su investigación se refiere, estudios iniciales han indicado que el ajo puede ayudar al cuerpo a combatir infecciones, así como a reducir la impotencia sexual en ciertos casos.
Las investigaciones también indican que parece no existir problemas con el ajo por alguna sobredosis, sin embargo, cuando se consume en exceso puede ser transpirado por la piel, causando un olor fuerte y a veces desagradable. Esto parece ser muy poco precio para tantos beneficios potenciales. Se asegura que es muy bueno en el combate a los parásitos intestinales, para aliviar el reumatismo y la tos.
Las cualidades del ajo son muchas y es muy corto este espacio para referirnos a ellas, pero de todas formas lo que ya hemos dicho debe ser tomado simplemente como información, ya que la última palabra y mejor recomendación se las debe dar su médico de confianza.
El uso del ajo se ha generalizado, pues se viene haciendo desde la muy lejana antigüedad, pero lo mejor es la información profesional, como son los y las cocineras.
Lo demás ya queda al criterio de cada quien.
EL AJO MILAGROSO
- Domingo, 20 de Mayo de 2012 13:05
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