“Cuando encontramos a un pueblo gobernante, la respuesta es en las elecciones”: Giovani Santori.
O como dijeran los romanos: “Acta es fabula”. Es una expresión latina que quiere decir “La comedia ha terminado”. Con estas palabras concluían las representaciones en el teatro romano.
Utilizamos esta última expresión para el teatro político mexicano. La ciudadanía ya dio su opinión, y hoy, mañana y por varios días más, sino es que meses, la pelea se seguirá dando en otros escenarios, pero eso ya será polvo de otros lodos.
Así que a pesar de muchos profetas del desastre, a pesar de la televisión y de los diarios de circulación nacional el pueblo se acercó a las urnas y votó libremente y por quien quiso. Andrés Manuel no quiere aceptar el veredicto ciudadano, no se esperaba otra cosa de él. También esas rabietas se terminarán algún día, “no hay mal que dure cien años…”.
Ahora necesitamos revisar nuestras agendas, porque la vida sigue y debemos volver a nuestras labores cotidianas, a nuestros trabajos. Nuestras familias así lo requieren. El trabajo es fundo y creador, aunque muchos no lo entiendan así
“Chacun á son metier”, dicen los franceses: cada cual a su asunto. Cada quien debe ocuparse de sus propios problemas y no interferir en los asuntos de los demás.
El domingo la gran mayoría de los mexicanos cumplimos con nuestro deber y nuestra obligación. Hoy cada quien a lo suyo. Ganó México y ya emitió su veredicto. Lo que hagan los actores políticos para cambiar esta decisión, es letra de una canción que no es de nuestro conocimiento.
El voto popular ya eligió a Enrique Peña Nieto para que sea el nuevo presidente de México, lo que quiere decir que a Felipe Calderón le queda hasta el uno de diciembre, a medio día, para que le sigan diciendo “señor presidente”.
“Sic transit gloria mundi”. Así es de transitoria la gloria del mundo. “El solitario del palacio”, escribió Carlos Loret de Mola, el papá de Carlitos, el de la tele.
La barca del PAN, tiene una cruz de olvido. La nueva barca del PRI traerá a los nuevos inquilinos de Los Pinos. Ahora viene la espera que desespera, porque estaremos al pendiente de los nuevos pasajeros, y es una lástima que a muchos ya los conocemos, pero eso ya será bronca del nuevo presidente, que sin duda alguna, no la tendrá tan fácil. ¿Aprenderían los viejos del PRI a no meterse?
Dudamos que dejen en paz al propio presidente, porque ya son chuchas cuereras, apaleadas en portillo. O como dicen nuestras abuelas, “gallina que come huevo, aunque le quemen el pico”.
No sea que le vaya a suceder lo que a la muy mentada Linda, a la que le cantaba Daniel Santos, muy pronto le cantarán “pajaritos al oído”.
Muchos empiezan muy bien, pero muy pronto los quiebran las lisonjas.
En fin, ya hemos vistos muchos presidentes municipales, gobernadores y presidentes de México que empiezan como caballos de carreras y terminan como burros bananeros.
La suerte está echada, Enrique Peña Nieto ya sabe lo que es mandar todo estado tan grande como el Estado de México. Pero aquí la chuchada ya está muy maleada. Lo primero que deberá a aprender es a decir ¡no! O como dicen los clásicos, en las dudas, abstente.
PUEBLO GOBERNANTE
- Martes, 03 de Julio de 2012 16:52
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