Debido a la serie de bloqueos, bajó drásticamente al 45 por ciento, algo ya tradicional en el Oaxaca, lo mismo ha pasado en el Istmo de Tehuantepec
El primer Lunes del Cerro, los fines de semanas allá en la capital del Estado se logró la ocupación de los hoteles en un 95 por ciento, pero terminando los eventos bajó drásticamente al 45 por ciento, por la serie de bloqueos carreteros que se acostumbran, algo ya tradicional en el Oaxaca, los cierres de la ciudad, lo mismo que ha pasado en el Istmo de Tehuantepec.
Fidel Contreras Ordaz, presidente de la Asociación Nacional de Hoteles, Moteles y Casas de Huéspedes, considera que no es la manera de acabar con una industria que trae divisas al Estado, porque es una manera muy mala la manifestación que realizan los grupos radicales y organizaciones sociales. Aclaró que no están en contra de las manifestaciones, están en contra de las formas, porque hay otra manera de poder presionar al gobierno.
Pero creemos que hay culpa del gobierno, por no haber tomado cartas en el asunto antes de crearse todos esos problemas y también sabemos que hay líderes charros que buscan beneficios propios, entonces aquí lo que necesitamos es que la sociedad sea la que tome cartas en el asunto.
Todos los empresarios, debemos ponernos de acuerdo, no siempre estar en contra punta, porque nunca los ha llevado a nada, lo único que sabemos es que el gobierno le eche la culpa a los grupos y estos al gobierno, en medio de los dos quedamos los empresarios y siempre salimos perdiendo.
Es por eso que la ocupación hotelera, depende mucho de la estabilidad que se viva en el Estado y si existe cierta situación en Oaxaca, que en vez de ir mejorando el turismo en la Guelaguetza, la Costa, en el Istmo, se va perdiendo realmente y es lamentable que esos empresarios que voltearon los ojos al Istmo y Oaxaca, se expresen de una manera muy despectiva al Estado.
Es indiscutible, la economía se va a la baja, donde el sector turístico se ve afectado empieza a despedir empleados y no puede conservar su plantilla que les ha costado trabajo y dinero para capacitarla, porque si una empresa no tiene los incentivos económicos para los trabajadores, quienes merecen todo el respeto ya que ellos son los que laboran y son parte de la familia hotelera.
